Leishmaniasis en Argentina

Crecen los casos de leishmaniasis en Argentina
La enfermedad, provocada por parásitos que se desarrollan casi siempre en perros, provocó siete muertes en los últimos cuatro años. Puede afectar el hígado y la médula.

viernes, 03 de septiembre de 2010
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Crecen los casos de leishmaniasis en Argentina La enfermedad se transmite por insectos que pican a mamíferos. Así es el aspecto de los perros contagiados.
La leishmaniasis está en aumento en Argentina, donde el tipo más grave produjo más de 70 casos y 7 muertes en los últimos 4 años, mientras especialistas advirtieron que la prevención puede lograrse mediante conductas individuales y colectivas, a raíz de la "escasa" efectividad de los insecticidas.

La leishmaniasis es una enfermedad provocada por parásitos que se desarrollan en mamíferos, en su mayoría perros, cuando son picados por un insecto volador del tipo flebótomo, conocido en el país como torito, carachai o jején.

La enfermedad llega al humano mediante la picadura del insecto que, previamente, picó a un mamífero infectado.

En Argentina la enfermedad está presente en nueve provincias del norte, advirtieron expertos de la Fundación Mundo Sano en el marco de la I Reunión de la Red de Investigación de la Leishmaniasis en Argentina, que se hizo en la ciudad de Buenos Aires, organizada por la entidad.

La leishmaniasis, que produjo casos del tipo más leve (cutáneo) en el país en la segunda década del Siglo XX, emergió en 1985 en forma de focos epidémicos tras una etapa de disminución a nivel local y regional, manifestaron los expertos.

El informe difundido por los especialistas mostró que entre 1984 y 2008 el sistema de salud registró 7.947 casos de la forma cutánea, mientras el primer enfermo de leishmaniasis visceral en territorio argentino, que es la forma más grave, se detectó en 2006.

Desde 2006 hasta la fecha más de 70 personas fueron afectadas por leishmaniasis tipo visceral en Misiones y Corrientes, de las cuales 7 fallecieron, reportaron los expertos.

Otros casos de la afección en su forma grave se produjeron en Santiago del Estero y Salta, pero los especialistas consideraron que "se han dado pocos casos, de una forma posiblemente no epidémica".

La enfermedad se previene mediante las medidas habituales para evitar picaduras de los insectos que la transmiten (vectores) y los expertos informaron que los animales infectados (huéspedes) mejoran el estado físico con tratamientos, pero continúan proporcionado parásitos a los vectores.

Los especialistas de la Fundación Mundo Sano advirtieron que "el estudio de las leishmaniasis muestra una tendencia al incremento de casos en el país".

"La lucha contra los vectores con insecticidas da resultados en el corto plazo, pero a la larga es de poca efectividad", sostuvieron en el informe.

El tratamiento de la afección, afirmaron, actúa sobre una persona que ya la contrajo, y los tratamientos alternativos "no siempre funcionan, mientras que las vacunas están aún en etapa experimental". Los expertos destacaron "la incidencia de la conducta humana, individual y colectiva en la salud de la comunidad", para "enfrentar con mayores posibilidades de éxito el desafío de enfermedades como las leishmaniasis".

El tipo visceral es el más grave y afecta órganos internos, en particular el hígado, el bazo y la médula ósea. Los enfermos suelen padecer fiebre, pérdida de peso y un aumento del tamaño del bazo y del hígado, así como una disminución del contenido sanguíneo de glóbulos rojos y plaquetas. La forma cutánea provoca úlceras en la piel que aparecen después de un tiempo donde picó el insecto y suelen tener un borde rojizo elevado y una depresión central.

Cicatrizan en forma espontánea, en un proceso que dura meses y deja cicatrices deformantes.

Las lesiones cutáneas se pueden extender a las mucosas nasal y bucal y aparece tras la curación de la forma cutánea. Provoca mutilaciones, discapacidad y complicaciones graves.

Fuente: losandes.com.ar